Invitados

LUIS BAGUÉ QUÍLEZ

(Palafrugell, Girona, 1978) es doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Alicante y trabaja como investigador “Ramón y Cajal” en la Universidad de Murcia. Ha publicado varios libros de poemas, entre ellosTelón de sombras (2002, Premio “Antonio Carvajal” y Premio “Ojo Crítico” de Radio Nacional de España), Un jardín olvidado (2007, Premio “Hiperión”),Página en construcción (2011, Premio “Unicaja”), Paseo de la identidad (2014, Premio “Emilio Alarcos”) y Clima mediterráneo (2017, Premio “Tiflos” y Premio Nacional de la Crítica). Es autor de los ensayos La poesía de Víctor Botas (2004), Poesía en pie de paz (2006, Premio Internacional de Investigación Literaria “Gerardo Diego”),La Menina ante el espejo. Visita al museo 3.0 (2016) y La poesía española desde el siglo XXI. Una genealogía estética (2018). Ha preparado ediciones de poetas hispanoamericanos (Ricardo E. Molinari, Julio Herrera y Ressig, Humberto Díaz-Casanueva, Ramón López Velarde) y españoles (Víctor Botas, Carlos Marzal, José Antonio Gabriel y Galán). Ejerce la crítica de poesía en el suplemento “Babelia” del diario El País.

 

WORLD IN PROGRESS

 

Nueva Delhi

 

Perdimos otra vez el equipaje.

 

Las maletas aprenden

a viajar sin nosotros, a buscarnos

nombres y domicilios.

 

El paisaje no envidia la verticalidad

ni justifica el vuelo, 

la ráfaga incesante

de nubes de mosquitos 

cuya danza se enciende 

con los cambios de luz.

 

La simetría

distribuye el desorden

proporcional de calles y mercados,

bicicletas y templos y jardines

y un largo polisíndeton que en vano

trata de coordinar 

la insubordinación de la mirada.

 

El espacio horizontal se extiende,

crece,

se dilata en la anchura del tiempo

donde la lentitud

avanza a 20 megas por segundo

entre los cables del tendido eléctrico,

las latas oxidadas y los puestos

que ofertan

el monzón de la vida en las ventanas.

 

Las líneas no se cruzan. Nada

es perpendicular. El cielo finge

que este suelo ya no le pertenece

—página en construcción, disculpen

las molestias—.

(de Página en construcción, Madrid, Visor, 2011)

 

 

 

MEDITERRÁNEOS (2)

 

El mar como una puerta giratoria.

 

El cerrojo del mar. El mar donde naufragan  

los romances moriscos y los campos de almendros,

la lámpara de aceite con siete extremidades.

 

El mar abierto al sol del Nuevo Mundo. 

El mar por el que entran Calibán y Atala,

la patata, el cacao, la viruela,

los cigarrillos rubios, el cultivo transgénico,

la limpieza de sangre y la libra de carne.

 

Sale bisutería y entra oro.

 

Derogado el principio de Arquímedes.

Bienvenido el teorema de Pitágoras.

 

Entran los que salieron, los que no llegarán

a buen puerto,los de las mil 

y una

noches a la deriva.

 

Ellos heredarán las branquias de la tierra.

Ellos descubrirán el mar Mediterráneo.

 

Desembarqué en las Indias. Fundé Guanahaní.

Puse nombre a las cosas

porque no tenían nombre.

Los enseñé a rezar porque no tenían fe. 

Les entregué mis sueños porque no tenían nada.

 

Perdí el norte magnético.

Gané la eternidad.

MEDITERRÁNEOS (6)

 

Otro mar bajo el mar: 

un mar de plástico.

 

Alquitrán en las plumas, pecas en las escamas,

un tatuaje de henna

en el caparazón.

 

Suelen quemar las naves 

y no dejan más rastro que un reguero de azufre.

 

El mar, la caja fuerte. 

Sucursal del océano inagotable. 

 

El viento ya no sopla a su favor.

 

Desembarqué quién sabe. Fundé 

la confusión. Hablaban una lengua 

de signos uniformes. 

“Hoy es tu día de suerte”, me dijeron.

“Acabas de llegar al mar Mediterráneo”.

EL MAL DE QUIJANO

 

Un país de barberos.

 

Patria de mil exilios, 

tierra para el destierro,

imperio donde nunca 

llega a ponerse el sol que más calienta.

 

Un lugar que ha sembrado

molinillos de viento en los parques eólicos

y que ha vendido el suelo, la sed y la cordura

por la primera línea de un discurso

con vistas al vacío:

de la meseta al cielo,

del golpe de batán a la industria textil,

del vino peleón al red, red wine,

de Clavileño a Iberia.  

 

En la quema de libros

salvaremos la Biblia y la Constitución.

Una plegaria, un voto: 

dos formas de sufragio universal.

 

Pero a ti nada de esto te interesa,

superhéroe e hidalgo,

hijo de Cide Hamete,

ciudadano del mundo.

 

Yo también

sé quién soy.

(de Clima mediterráneo, Madrid, Visor, 2017)